Un día Finis vio llover
palabras en un idioma extranjero.
Cerró el paraguas
y se mojó la cara
con oui y con tea.
Ella respondió "achís".
Reproducimos el facsímil enviado por una fuente desconocida. Aparentemente, este hecho de catastróficas dimensiones habría ocurrido a fines de la década del 60 en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, y habría sido silenciado por la administración republicana, reservándole solo los peores tormentos —y eventualmente la muerte— a cualquiera que deslizara algún relato o prueba de lo sucedido. Ampliaremos.